Lo que sucede con Clash of the Titans es que, como en su versión de 1981, toma varios elementos de la mitología griega y crea una historia que al público lego (no ese Lego™, el otro lego) le parece consistente y lo divierte. Pero hay bastantes diferencias. Primero, ¿titanes? No hay titanes como tales. A menos que si eres un bastardo rudo y heroico pases a ser titán (en ese caso habría bastantes). Porque dudo que le llamen titanes a los dioses, si ellos son más poderosos y superiores que.... bueno, que cualquier cosa, si son dioses después de todo.
También vemos que, al contrario del mito, Perseo no se queda con Andrómeda, sino con Io, que originalmente es amante de Zeus (algo que ni aparece en la película porque seguir los mitos sería desviarse de la trama).
Otro asunto es la reducción de personajes. En la película, la madre de Perseo es esposa de Acrisio, rey de Argos. En el mito, es la hija de Acrisio quien tiene a Perseo. También por intervención de Zeus, aunque no con forma humana como sale en pantalla, sino en forma de lluvia dorada (una clara alusión a una inusual parafilia que ya podrán imaginarse...).
Quizás el punto más sad but true es lo que ocurre con el kraken. La verdad es que el kraken no es griego. Está asociado a las mitologías nórdicas. Lo que los antiguos griegos tenían era el ceto (si pensaron en cetáceo, ¡muy bien! Pero cállense y sigan leyendo), que también era un bicho enorme de las profundidades, pero no era la misma cosa que nuestro amado kraken.
Hay más aberraciones, pero mejor no me hagan caso y disfruten la película. Eso si es lo que desean luego de leer la reseña a continuación.
Clash of the Titans - And Titans really clashed (spoilers!)
La trama de la película es bastante sencilla, lineal y entendible por todos. Supongo que la clasificación para mayores de 7 años es aplicable, sobre todo porque no hay ningún besito especial ni esas cosas :(
Perseo es un bebé a la deriva que está encerrado en un baúl bien fancy, y por su hado y el bien de la trama, es encontrado por una pareja de pescadores. El niño crece sabiendo de su origen, pero además goza del cariño de sus padres, así que no hay problema, no extraña para nada el baúl ni a la pálida señora muerta que estaba ahí con él. Crece. Pasa el tiempo y se nos muestra a un Perseo de poco más de 20 años (aunque Sam Worthington representa más sus verdaderos 30 y pocos y ya no se ve tan tan juvenil. Además, ¿ese corte de cabello? ¿Qué cree? ¿Que estamos en Avatar? Damn. no sé cuándo podría ver un griego antiguo con corte militar), pescador y con una familia feliz. Aunque no tan feliz, porque los dioses no han sido muy bondadosos y la pesca escasea. Y escasea a la entrada de Argos, justo en el momento en que los soldados de dicha polis se ponen a jugar con la enorme estatua de Zeus que hay en un alto promontorio y la botan al mar, así como botar un edificio de 20 pisos al mar, yeah.

Aquí está Argos, arriba de Esparta
Obviamente los dioses se enfurecen, aunque siempre se nos recalca que Zeus quiere a sus creaciones humanas por sobre cualquier otra cosa (semi-dudoso). Así que, desde el Olimpo, le dice a su hermano Hades que ya, bueno ya, imponga respeto a esos ***** de puta. En esta parte llama la atención lo hermoso de la ambientación. Todo brilla en el Olimpo y es bello, y aquel lugar donde se muestra a los dioses escogiendo el destino de los humanos, es bastante genial. Están los puestos de los 12 dioses del Olimpo -lindas sillas- y al centro de ese círculo hay una suerte de mapa de todo el mundo que controlan, entonces a veces Zeus se para ahí y es como si pisara el mundo, como todo un dios. Hades lo hace también, pero él es un poco lastimero. El techo del lugar también es increíble porque está por completo formado con pequeñas estatuas de cada ser humano, por lo que, cuando la cosa se pone fea, los humanos se caen y ya no queda mucho techo :( Lo que impacta negativamente es la representación de los dioses. Sus auras son geniales porque inspiran mucho respecto y ese brillo difuminado en verdad los hace parecer divinos. Pero... ocupan armaduras, y las diosas además tienen armaduras tipo corset y unos peinados que hasta María Antonieta envidiaría. En mi opinión, esa combinación de Saint Seiya con rococó no le va bien a los dioses. Hay que pensar como griegos. A ellos les gusta la carne, y en sus tierras hace calor, entonces no se abrigan mucho, ¿mm? Por eso todo el mundo con sus togas locas (ok, sé que el término propiamente tal es latino, pero se acepta), y felices. También me molestó la poca participación de los demás dioses en general. A ellos les encanta causar conflicto y, sin embargo, casi todos callaron. Aunque quizás estuvo bien, porque cuando Apolo o Hermes tuvieron sus segundos en pantalla, fue un desastre. El primero, con su bigotito de Cantinflas y Hermes cuya sexualidad es tan dudosa como el Jerjes de 300. Ese retrato medio espiritual que hacían de los griegos en general (no positivamente) era tan hindú que ya veía que alguno se ponía a recitar los Upanishads.
Pero decía...
Hades descarga la ira del Olimpo sobre los insolentes soldados y de paso se cargan con la familia de Perseo. Éste es rescatado y llevado hasta los gobernantes de Argos. Nuevamente otra insolencia mortal, de parte de la reina Cassiopea (supongo que la clasificarían como milf), hace que Hades aparezca nuevamente y dé la sentencia central de la película: o sacrifican a Andrómeda para solventar sus insolencias, o el kraken será liberado para arrasar con Argos.
La gente, cobarde, quiere que muera Andrómeda porque ahí les vuelve el temor a los dioses y se quieren quedar calladitos. Pero los demás no quieren. Sobre todo porque descubren que Perseo es semidios y le encomiendan un grupo de soldados rancios o muy novatos para vencer al kraken y proteger a Andrómeda.
En el camino luchan con escorpiones gigantes (que son cool, pero se notan demasiado computarizados), y luego se amigan con quienes los controlan, que son unos genios (alerta de mitología árabe) con cara de árbol. Van donde las tres parcas (asumo que son esas) que les revelan que Medusa podría convertir al kraken en piedra con su mirada, pero nadie puede controlar a Medusa (ajaja, qué simpático). Ah, y también le dicen a Perseo que morirá.
Pero van donde Medusa, casi todos mueren (incluido el genio, sniff), salvo Perseo, que se hace con la cabeza aún serpenteante de la mujer y se va volando en Pegaso (que le da su fuerza, lol) y llega donde el kraken. Luego de luchar contra los esbirros voladores de Hades, logra convertir en piedra al kraken, pobrecito él, y salva a Andrómeda. Sólo que al final él no la pesca y se va. Y se va para ser finalmente recompensado por Zeus, quien trae de vuelta a la vida a Io. Y son felices para siempre, obvio.
La película es bastante entretenida y admito que superó mis expectativas. Tiene su humor raro, como el guiño que le hace a la versión de 1981 con la lechuza mecánica, Bubo. Tiene bonita estética, aunque demasiadas salidas que no son para nada griegas, así que no piensen en ellos cuando vayan a verla, porque ellos no tienen dioses en armaduras, ni comían pan tipo marraqueta, ni se pintaban como para ir al Nirvana, ni quedaban cerca de desiertos árabes con escorpiones digitales, ni tampoco simplificaban o mezclaban las tramas mitológicas.

El famoso Bubo
En entretención: ★★★★★
En historia: ★★☆☆☆
En arte: ★★★☆☆
Para mí, sin embargo, lo más awesome fue Liam Neeson como Zeus: