2010/04/04

Shake it! Shake it! ~

     Julio Esteban Richter, aka Rictor, es uno de los personajes más fail del universo Marvel. Es uno de los mutantes que perdió su poder en House of M. Tampoco es que su poder fuera muy cool (hacía vibrar la tierra, era el maldito hombre terremoto). Tampoco es que su apellido fuera tan poco obvio. Tampoco... La verdad es que antes o después de House of M, dudo que el personaje haya sido muy interesante. Al final, se une a X-Factor Investigations (a cargo del guapo douchebag de Jamie Madrox), y es un llorón que poca salida tiene. Ah. Wolfsbane se acuesta con él. Por pena.
Hit the monkey...


     El punto es que Rictor no es tan cool porque hace poco más de un mes, la gente aquí de mi país (Chile, por si no saben, duh) tuvo el mismo asunto de poder que él alguna vez tuvo. No es que seamos chinos y nos hayamos puesto a saltar, aunque sí alteramos ciertos parámetros globales y ahora el día tiene como 0,algo menos microsegundos o quizás una medida muchos menor, pero la cosa es que el día dura menos. Cortesía de Chile.
     Luego del terremoto del 27 de febrero de 2010 (a las 3:34 de la mañana... datos guardados en nuestros corazones y en nuestro morbo. El mismo morbo que llevó después a un sinnúmero de assholes y douchebags a andar haciendo turismo telúrico y tomar fotitos con sus celulares de cada estructura dañada que encontraran. Para ponerlo en el Lamebook, claro. No es que el servicio de Facebook sea usado para publicar cosas de la vida de las personas. Sobre todo porque la mayoría de sus usuarios carece de una que valga la pena publicar)... Me desvié. Decía. Luego del terremoto del 27 de febrero de 2010, la consigna de que se le remecieron los cimientos a los chilenos fue una muy usada. Demasiado. Como cuando eres sopa de sudor y cuentas con apenas una toallita húmeda para secarte, y al rato ya no distingues si la humedad de la susodicha toallita era con la que venía o si es la tuya, y de paso te das cuenta de que no te has secado nada tampoco. Todos creen que el terremoto remeció al país, a los chilenos, los corazones, etc. Pero nadie ha llegado al verdadero fondo del asunto, nadie ha visto la situación como realmente fue: los chilenos fueron los que remecieron la tierra.
    ¿Cómo? ¿Escucho un cómo? Nah. Saben que no tengo cómo escucharlo. Estoy escribiendo a un tiempo distinto del que ustedes leerán esto, tarados. Pero sigan creyendo que les hablo a ustedes. Eso es lindo. (Como yo)
     Sí, nosotros los chilenos remecimos la tierra. Nosotros provocamos el terremoto. Ok. Estoy preparada para que me arrojen toda sarta de improperios, tomates y utencilios de cocina. Pero tengo un punto, y voy a probarlo...¡!
     A decir verdad, no tengo mayor argumento para respaldar mi opinión. Por otra parte, confío en que ustedes pueden llegar a apoyar mi perspectiva. No podría decir si el terremoto fue obra oculta de Piñera o sus seguidores, así como para darle más power al inicio de su gobierno (puede ser, ¿no? Digo, está tan cargado, que si yo tuviera tanto dinero como él, tampoco sabría qué hacer, aunque no sé si un terremoto estaría dentro de mis opciones). También puede ser que necesitáramos alguna cosa que nos uniera más, desde el núcleo familiar hasta instituciones más grandes, you see? Así estamos todos orientados hacia un mismo objetivo (más o menos). Quizás fue la ira de Thor, ya saben. Porque, aunque este país se diga laico, es más cristiano que el papa (ok, no sé si el chiste acá se anula o no). Como no hay un culto más oficial a la mitología nórdica, y como él tiene un martillo... Todo cuadra.
     El punto, de haber, es que no busquen culpables. Sí, bien, la naturaleza fue y todo ese asunto, pero esas cosas pasan. Sobre todo si todo nuestro maldito (lo quiero, lo quiero de todas formas) borde costero coincide con el encuentro de dos placas tectónicas. Oigan, al menos no estamos como Japón. Ahí se unen así como todas las placas que hay... EN EL MUNDO. Fancy shit.
     Chile es un país y un pueblo poderoso porque tiene el poder de remecer la tierra, granjearse un terremoto que queda en los top 10 de los más fuertes del mundo (pero qué tanto, si casi todos esos son chilenos. Uno más, uno menos...) y, aun así, tener un espíritu abrumadoramente positivo. Tan positivo, que de seguro la gente volverá a construir con adobe.
     ¡Acuérdense de mis palabras...!




     Por lo demás, no sé si sea producto de la paranoia mediática o lo de la ira de Thor iba en serio, pero han habido bastantes terremotos durante estas fechas. El día anterior al de Chile, uno en Japón (aunque su tsunami fue culpa de nosotros). Días después, uno en Taiwán. Luego, uno en Turquía. Y hoy, uno en la frontera México-EE.UU. (espero que mis mexicanos del alma se encuentren bien)

1 comentarios:

Franisima dijo...

No pense que le tuvieras tanta fe a los chilenos en general

Saludos Coni, siempre bueno saber de ti.

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